La última investigación de Charles Schwab sobre activos digitales sugiere que la inclusión de criptomonedas en un portafolio depende menos de las proyecciones de retorno y más de la cantidad de riesgo que un inversor está dispuesto a asumir.

El informe caracteriza a bitcoin y ether (ETH) como activos de alta volatilidad que pueden transformar rápidamente el perfil de riesgo de un portafolio. “Cualquier asignación a criptomonedas probablemente aumentará la volatilidad de un portafolio”, señala Schwab, citando las dramáticas fluctuaciones históricas de ambos activos. Bitcoin y ether han sufrido descensos de más del 70% en ciclos pasados, cifras que superan con creces las caídas típicas de acciones o bonos.

Debido a esta volatilidad, incluso asignaciones pequeñas pueden tener un impacto significativo. Según Schwab, una modesta asignación de un solo dígito en criptomonedas puede representar una parte considerable del riesgo total de un portafolio. En algunos casos, asignaciones tan pequeñas como del 1% al 3% pueden alterar notablemente el comportamiento de un portafolio durante períodos de tensión en el mercado.

El informe describe dos enfoques comunes para añadir exposición a criptomonedas. El primero se basa en la teoría del portafolio tradicional, donde las asignaciones dependen de los retornos esperados, la volatilidad y las correlaciones. Sin embargo, Schwab destaca una debilidad clave: las suposiciones sobre los retornos de las criptomonedas varían ampliamente entre los inversores.

“Nuestra investigación sugiere que las criptomonedas pueden no ofrecer un retorno ajustado al riesgo lo suficientemente grande como para justificar una asignación significativa si las expectativas de retorno son inferiores al 10%, incluso para un inversor agresivo”, afirma el informe. Esto hace que los resultados del portafolio sean altamente sensibles a las proyecciones subjetivas. Un cambio modesto en los retornos esperados puede provocar grandes oscilaciones en la asignación recomendada.

El segundo método se centra en la gestión del riesgo. En lugar de adivinar los retornos, los inversores deciden cuánto riesgo total del portafolio quieren que las criptomonedas aporten. Este enfoque cambia la conversación de la rentabilidad a la tolerancia al riesgo. No obstante, Schwab advierte que la volatilidad de las criptomonedas puede superar las expectativas, incluso dentro de un presupuesto de riesgo definido.

“No existe una ‘asignación correcta’ a las criptomonedas, y creemos que la decisión es en gran medida personal”, puntualiza el informe. Factores como el horizonte de inversión, la familiaridad con los activos digitales y la capacidad de asumir pérdidas desempeñan un papel importante.

La firma también enfatiza que las criptomonedas siguen siendo una inversión especulativa. “Las criptomonedas y los productos relacionados no son adecuados para todos”, escribe Schwab, mencionando riesgos como la iliquidez, el robo y el fraude. Aunque pueden ofrecer diversificación y el potencial de mayores retornos, se comportan más como una inversión de alto riesgo que como una asignación central, concluyó el informe.

Fuente: www.coindesk.com