Las principales agrupaciones de criptomonedas y fintech de Brasil han expresado su preocupación sobre la posible expansión de un impuesto a las transacciones financieras que podría afectar las operaciones con stablecoins. Aseguran que esta medida podría perjudicar la innovación y vulnerar la ley vigente.

En un comunicado conjunto compartido con CoinDesk, las asociaciones ABcripto, ABFintechs, Abracam, ABToken y Zetta advierten que las recientes discusiones sobre extender el Imposto sobre Operações Financeiras (IOF) a las transacciones con stablecoins plantean serias inquietudes legales y económicas.

Estas organizaciones representan a más de 850 empresas en los sectores de tecnología financiera, activos virtuales e infraestructura del mercado en Brasil, según el comunicado.

El debate se centra en un impuesto aplicado a ciertas transacciones financieras, incluidas las operaciones de cambio. Según las asociaciones, gravar las transacciones con stablecoins entraría en conflicto con la legislación actual en Brasil y podría dañar la industria cripto del país.

Las organizaciones argumentan que la Constitución define el IOF como aplicable únicamente a la liquidación de transacciones de cambio que involucran la entrega de moneda fiduciaria nacional o extranjera. A su juicio, las stablecoins no cumplen con esta definición.

La Ley de Activos Virtuales de Brasil, promulgada como Ley No. 14.478 en 2022, establece claramente que los activos virtuales no son considerados moneda fiduciaria nacional o extranjera. Las agrupaciones de la industria sostienen que esta distinción implica que las stablecoins no pueden ser tratadas legalmente como instrumentos que representan moneda extranjera bajo las normas del IOF.

Como resultado, afirman que cualquier intento de extender el impuesto a través de un decreto o regla administrativa sería ilegal. Según el marco constitucional de Brasil, la creación de nuevos impuestos o la expansión de los existentes debe pasar por un proceso legislativo.

“En este contexto, cualquier ampliación de la carga tributaria sobre operaciones con stablecoins mediante un decreto o norma administrativa es ilegal, ya que actos de esta naturaleza no pueden crear ni ampliar un hecho generador de impuestos”, señala el documento.

Asimismo, las agrupaciones advirtieron sobre la confusión entre las reglas de supervisión del banco central de Brasil y las políticas fiscales. Aseguraron que la supervisión de las transacciones de activos digitales no justifica automáticamente la aplicación del impuesto IOF a dichas actividades.

Representantes del sector argumentan que errores de política podrían perjudicar un sector que se expande rápidamente. Brasil se ha posicionado como uno de los mercados de criptomonedas más grandes del mundo, con aproximadamente 25 millones de personas participando en el ecosistema.

La adopción de stablecoins en Brasil

Las asociaciones destacaron que el sector cripto del país ha crecido junto a una ola más amplia de innovación financiera, que incluye plataformas fintech, pagos digitales e infraestructura blockchain. También señalaron que impuestos similares a los de las transacciones con stablecoins no son ampliamente utilizados en otras economías importantes.

El uso de stablecoins en Brasil ha aumentado de manera dramática en los últimos años, convirtiendo al país en uno de los mercados más grandes de activos en América Latina y a nivel mundial.

Tokens vinculados al dólar, como USDT de Tether y USDC de Circle, dominan actualmente la actividad cripto, ya que los brasileños los utilizan para protegerse de la volatilidad de su moneda fiduciaria, el real (BRL), transferir dinero al extranjero a un menor costo y proporcionar liquidez para el comercio.

Según un auditor de la Receita Federal, la autoridad fiscal de Brasil, el mercado cripto del país mueve entre 6 y 8 mil millones de dólares mensuales, con el 90% de eso siendo flujos de stablecoins.

No todos los stablecoins son de dólar estadounidense, ya que los vinculados al BRL están ganando terreno. El comercio de tokens ligados al real brasileño alcanzó aproximadamente 906 millones de dólares en la primera mitad de 2025, según datos de Dune.

Fuente: www.coindesk.com