Europa corre el riesgo de perder el control de su futuro financiero ante el dólar estadounidense a menos que se incorpore el euro a la infraestructura de blockchain, según advierte Jan-Oliver Sell, CEO del proyecto de stablecoin respaldado por bancos Qivalis.
Este aviso refleja la creciente preocupación entre los bancos europeos y los responsables de políticas sobre la próxima fase de las finanzas globales, que se está construyendo cada vez más sobre infraestructura de blockchain, dominada abrumadoramente por stablecoins vinculadas al dólar, como USDT de Tether y USDC de Circle.
“Si no tenemos un euro en cadena con profundidad de liquidez, entonces la única alternativa es el dólar estadounidense”, declaró Sell a CoinDesk. “Ese es un verdadero riesgo para la soberanía financiera y digital de Europa”.
Las stablecoins han dejado de ser solo criptomonedas. Ahora están en el núcleo de los sistemas financieros globales, con una capitalización de mercado de aproximadamente 314 mil millones de dólares, cifra que podría aumentar entre 800 mil millones y 1.15 billones de dólares en los próximos cinco años, según cálculos recientes de Jeffries.
En el ámbito financiero tradicional, el euro representa alrededor del 20% al 25% de la actividad global, lo que lo convierte en la segunda moneda de reserva del mundo, según Sell. Sin embargo, su presencia en la cadena es casi inexistente.
“En el espacio blockchain, el euro representa aproximadamente el 0.2% de las transacciones”, afirmó Sell. “Esa es una desconexión enorme”.
Los 12 principales bancos de la UE compiten por la dominancia de las stablecoins
Qivalis, respaldado por un consorcio de 12 importantes bancos europeos como ING, UniCredit y BBVA, intenta cerrar esta brecha mediante la emisión de una stablecoin euro compliant con MiCA.
El proyecto tiene como objetivo un lanzamiento tan pronto como se obtenga la aprobación regulatoria, con Sell señalando que la segunda mitad del año es la meta, dependiendo de los tiempos de licencia con el banco central de Países Bajos.
Sell enfatizó que el consorcio busca construir el token denominado en euros “por defecto” para los mercados criptográficos globales, creando efectivamente una alternativa europea a las dominantes stablecoins en dólares.
“Queremos ser el principal emisor de stablecoins en euros a nivel global”, dijo. En su esencia, Qivalis se posiciona como una infraestructura más que solo un token. “Estamos construyendo la interfaz entre blockchain y el euro”, aseguró Sell. “Tiene que estar disponible donde sea que existan los casos de uso”.
Qivalis está diseñado para abordar un problema clave que ha obstaculizado hasta ahora a las stablecoins euro: la fragmentación.
“Un par de bancos intentando emitir sus propias monedas solo fragmenta aún más el espacio”, destacó Sell. “Reunir a las instituciones crea la distribución y la liquidez necesarias para hacerla utilizable”.
No es el euro digital del BCE
El proyecto surge mientras el Banco Central Europeo (BCE) continúa trabajando en un euro digital que tiene previsto lanzar no antes de 2029. Sin embargo, Sell sostiene que ambos esfuerzos son fundamentalmente distintos.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, recientemente afirmó que el banco había finalizado su parte del euro digital del banco central y ahora corresponde a las instituciones políticas actuar. El proyecto, que busca crear un medio de pago digital público, está bajo revisión por parte del Consejo Europeo y el Parlamento Europeo.
Qivalis emitirá una stablecoin privada regulada por MiCA, mientras que los planes del BCE dependen de una infraestructura centralizada.
“No lo vemos como competencia”, señaló Sell. “Es una mejora del mismo conjunto financiero”.
Describió un “conjunto monetario” en el que el dinero del banco central reside en sistemas centralizados, mientras que los casos de uso basados en blockchain, como los pagos transfronterizos y la liquidación en cadena, requieren un activo nativo en euros en redes públicas.
“En este momento, si quieres operar en la cadena, efectivamente estás obligado a utilizar el dólar”, añadió.
Una carrera contra la dominancia del dólar
La urgencia detrás de este proyecto está vinculada a la rapidez con que la actividad financiera se está trasladando a sistemas basados en blockchain, desde el comercio de criptomonedas hasta los pagos globales y las finanzas descentralizadas.
Qivalis confía en que un enfoque respaldado por bancos y regulado puede competir con las stablecoins del dólar mediante la creación de liquidez e integración en intercambios, custodios y plataformas DeFi.
“Estamos buscando construir todo ese ecosistema alrededor del euro en la cadena”, dijo Sell.
Parte del desafío no es solo emitir el token, sino crear demanda en mercados donde las stablecoins del dólar ya están profundamente integradas.
Sell señala el riesgo de divisas como una razón por la cual las alternativas denominadas en euros podrían ganar terreno.
“Si eres un usuario europeo que gana rendimiento en dólares, también estás expuesto al riesgo cambiario”, indicó, mencionando que los movimientos del tipo de cambio pueden compensar las ganancias.
Una cuestión de soberanía financiera
A medida que más actividades financieras se trasladan a la infraestructura de blockchain, la ausencia de una stablecoin euro ampliamente adoptada podría dejar a Europa estructuralmente dependiente de la infraestructura basada en el dólar.
“Uno de los riesgos es que, a medida que más actividad se traslada en la cadena, si no hay un euro utilizable, entonces todo simplemente ocurre en dólares”, añadió.
“Estamos buscando construir una piedra angular de la autonomía digital europea. Si no tenemos esto, enfrentaremos la dolarización”.
El objetivo, agregó, no es reemplazar al dólar por completo, sino asegurar que el euro permanezca competitivo en un sistema financiero en rápida evolución.
“Se trata de devolver al euro su lugar como la segunda moneda de reserva global en este espacio también”, concluyó Sell. “Se trata de poner el futuro financiero nuevamente en nuestras manos como europeos”.
Fuente: www.coindesk.com