La transformación de CoreWeave, de operador de minería de criptomonedas a proveedor de infraestructura a gran escala para inteligencia artificial, pone de manifiesto un cambio más amplio en la reutilización de recursos informáticos a través de los ciclos tecnológicos.
En su boletín más reciente, The Miner Mag destacó cómo la transición de Ethereum de un sistema de prueba de trabajo disminuyó la demanda de minería basada en GPU. Este cambio ha impulsado a empresas como CoreWeave a redirigir su hardware hacia el entrenamiento de inteligencia artificial y otras cargas de trabajo de computación de alto rendimiento, a medida que la demanda de capacidad computacional comenzó a aumentar.
Como informó anteriormente Cointelegraph, CoreWeave comenzó a alejarse de la minería de criptomonedas ya en 2019, primero enfocándose en la computación en la nube y de alto rendimiento, para luego reposicionarse completamente como proveedor de infraestructura de GPU para cargas de trabajo de inteligencia artificial.
Este giro ha cobrado impulso desde entonces. La fabricante de chips Nvidia recientemente acordó una inversión de capital de 2 mil millones de dólares en CoreWeave, un movimiento que, según Miner Mag, refuerza la posición de la empresa como uno de los mayores operadores independientes de infraestructura de GPU fuera de los principales proveedores de nube.
El crecimiento de CoreWeave también se ha traducido en una liquidez significativa para los ejecutivos de la empresa, quienes han generado aproximadamente 1.6 mil millones de dólares en ingresos a partir de la venta de acciones desde la oferta pública inicial de la compañía en marzo del año pasado, según Miner Mag.
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De la minería de criptomonedas a los centros de datos de IA
El cambio hacia las cargas de trabajo de inteligencia artificial ha demostrado ser rentable para varios mineros de criptomonedas, incluidos HIVE Digital, TeraWulf, Hut 8 y MARA Holdings.
Al igual que CoreWeave, estas empresas han reutilizado la infraestructura energética y la capacidad de computación originalmente diseñadas para la minería, convirtiéndolas en centros de datos que apoyan la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento.
No obstante, los centros de datos de IA están comenzando a enfrentar algunos de los mismos desafíos que los mineros de Bitcoin encontraron en sus años iniciales. Como reportó recientemente Cointelegraph, la oposición local relacionada con el consumo de energía, la presión sobre la red y el uso del suelo está surgiendo en varias regiones que albergan grandes instalaciones de IA.
Aún así, el mercado sigue en transformación. Datos citados por Bloomberg, basados en investigaciones de DC Byte, muestran que miles de nuevos actores están ingresando al negocio de los centros de datos. Para 2032, las grandes empresas tecnológicas podrían ver caer su participación en la capacidad computacional global por debajo del 18%, lo que sugiere un mercado más fragmentado y competitivo.
Si esta tendencia se mantiene, los centros de datos de IA, al igual que la minería de criptomonedas antes de ellos, podrían operar cada vez más fuera del control directo de las grandes compañías tecnológicas.

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Fuente: cointelegraph.com