NUEVA YORK — Amy Oldenburg, responsable de estrategia de activos digitales en Morgan Stanley (MS), ha desacreditado la noción de que Wall Street está entrando en el mundo de las criptomonedas por temor a quedarse atrás. Según ella, los grandes bancos están actuando tras años de preparación.

“El sector financiero tradicional está sintiendo FOMO y ahora se involucra… no es del todo preciso,” afirmó Oldenburg durante un panel en el Digital Asset Summit en Nueva York el pasado martes. “Hemos estado en un viaje hacia la modernización de la infraestructura financiera durante años.”

Sus comentarios se producen en un contexto en el que importantes bancos estadounidense, tradicionalmente considerados cautelosos respecto a las criptomonedas, comienzan a diversificar sus ofertas. Durante años, firmas como Morgan Stanley restringieron sus actividades a exposiciones indirectas, como ofrecer a clientes adinerados acceso a fondos de bitcoin.

Recientemente, esto incluye fondos cotizados en bolsa (ETFs) de bitcoin en su plataforma E*Trade, y el banco incluso ha presentado este mes una solicitud para lanzar su propio ETF de bitcoin.

La participación más amplia en el mercado se ha visto frenada por la incertidumbre regulatoria y preocupaciones en torno a la custodia, cumplimiento y estructura del mercado. Sin embargo, esta postura está comenzando a cambiar, y Morgan Stanley ha delineado ahora una estrategia más clara sobre activos digitales, que abarca trading, gestión de activos e infraestructura.

Oldenburg mencionó que el banco se está preparando para apoyar el trading de acciones tokenizadas en su sistema alternativo de trading. “Una de las cosas que estamos planeando para la segunda mitad de 2026 es activar nuestra trayectoria cruzada… para soportar acciones tokenizadas a finales de este año,” comentó. La plataforma ya maneja acciones, ETFs y recibos de depósito americanos (ADRs), lo que ella describió como una base natural para la expansión.

Dentro de la firma, esta transición implica reestructurar los sistemas centrales. “Estamos teniendo que reenseñar lo que es la infraestructura heredada, las tuberías y el plomería,” explicó Oldenburg, haciendo hincapié en el desafío de modernizar una arquitectura financiera de décadas para permitir liquidaciones más rápidas y trading continuo.

Asimismo, destacó una brecha entre las startups de criptomonedas y las grandes instituciones. “Hay tantos otros puntos de conectividad que necesitamos integrar,” comentó, señalando que los fundadores a menudo subestiman lo complejos que son los sistemas bancarios.

A pesar de ello, áreas como las stablecoins están ganando impulso como una forma de mover dinero más rápido y a menor costo que los sistemas tradicionales.

Sin embargo, la adopción depende de la coordinación en todo el sistema financiero. “No podemos simplemente modernizarnos de forma aislada,” afirmó Oldenburg. “Esta es una red global integrada increíblemente compleja.”

A pesar de los precios débiles de los tokens, ella aseguró que la actividad sigue en aumento. “Realmente estamos en una etapa muy temprana,” concluyó Oldenburg, sugiriendo que la integración más profunda de Wall Street con las criptomonedas puede ser gradual, pero está en marcha.

Fuente: www.coindesk.com